May 29, 2006

Surgió de repente, fue una aventura, porque lo es que dos personas casi desconocidas realicen un viaje organizado en apenas dos semanas.
Fue también un bonito sueño y un duro despertar.
Él me agradeció haber sido una buena compañera de viaje y haberle abierto un mundo desconocido.
Yo también le agradezco el regalo de su compañía y el recuerdo más dulce de todo lo que he vivido hasta ahora.
When you say nothing at all
May 19, 2006

Soy capaz de esperar, lanzo la flecha.
Soy capaz de sangrar en río y piedra,
y esperar.
Suspendida,
rumor que apenas llega,
soy capaz de creer que alguien se acerca.
Yo no sé si ya existes o si eres todavía
una fracción de tiempo.
Si ya creció el camino por el que irás subiendo
hasta mi vida.
Si ya está dado el color de tu piel,
y tu sonido, y tu sabor,
pero presiento
tu contorno posible en la curva del viento,
y te espero,
y en mi espera, buscándote, me encuentro.
Y el momento
es grávido y redondo, un círculo cerrado
que se abrirá de pronto
o no ha de abrirse nunca, que me rodea,
que a mi vez envuelvo,
y en el centro,
mi espera,
un eje tenso…
Esperar… Momentos de vacío, momentos azules.
May 13, 2006
No sé si habrá sido el efecto mariposa, pero un pequeño movimiento ha dado un giro radical a todo lo que había.
De las princesas una ya descendió la escalera y se acercó a un trovador. El final, aún es pronto, no se ha escrito con un “y vivieron felices”, pero la historia se va escribiendo con un vivir día a día.
Desde entonces, las princesas ya no están asomadas a la ventana. Otra de las princesas preguntó al espejo mágico: “Espejito, espejito, ¿dónde voy a encontrar mi príncipe azul?” El espejo no contestaba, por lo que la princesa salió del castillo y vagó por diversos paisajes. Encontró príncipes, encontró tovadores y encontró muchos ogros. Pero nadie era demasiado bueno, nadie tenía la suficiente sangre azul. No desesperaba. Por las noches, soñaba con finales felices, con comer perdices, con casarse y tener niños.
Y un día, encontró a quién ella cree es su príncipe azul.

Las otras princesas continuaron con su vida, lejos de influencias.
Una de ellas tuvo la sensación de que empezaba a haber un abismo. Sintió vértigo y se mareó.
Ha mirado atrás y, de repente, se ha sentido sola.
Esa princesa sabe que hay otros caminos y los busca. Pero siente el dolor de la pérdida, aunque el contacto se mantenga. Siente el dolor del cambio.
Pero la princesa empieza a andar por nuevos caminos, se busca el suyo. Aunque tenga miedo.
Me gusta construir o crear, se puede mirar de las dos formas. Me gustó un día disfrutar con la sensación de que mis amigas y yo nos conocemos gracias a mí. No me gusta ver cómo la vida, en estos momentos, me lleva a momentos de soledad y silencio. Pero se ha abierto un nuevo capítulo en la historia y yo ya sé cómo enfrentarme a esto
May 2, 2006
Luchando contra los sentimientos
Luchando contra el destino
Luchando contra la soledad
Luchando contra los cambios
Deshaciéndose de las frustraciones…