September 23, 2007

Too busy: difícil seguir. Difícil decir adios

Filed under: Yo, mi me conmigo


Posiblemente, cualquier día de estos decida dar de baja este blog. He intentado varias veces crear un espacio en el que me sintiera tan cómoda como para no marcharme, pero ha sido difícil. Difícil porque mis estados emocionales han estado en una montaña rusa continua. Y nunca he tomado suficiente distancia. Difícil porque también quería mostrar mis sueños en forma de relatos pero hace un tiempo que no busco el tiempo necesario para escribir. Mi mente se ha dormido.
Ahora voy a despertarla. Porque vuelvo a estudiar, continuo estudiando a la espera de que eso active las neuronas. Estaré ocupada al 100%, con el trabajo, la carrera, y la gente nueva que he conocido y que seguiré conociendo e intentado disfrutar de la habitación en el piso compartido que cada vez visto más de espacio fijo. Con las princesas perdidas en la distancia y alguna en el olvido. Con desamores desaparecidos. Con los fantasmas. Con mis amigas, en las que sí confío, que sí me escuchan, que no me juzgan, que no intentan imponerme su forma de pensar. Con el recuerdo latente del dolor de hace meses, del inicio y fin de una pesadilla para mi familia. Con la vida de un niño de un año: del príncipe de la casa: mi sobrino.
Ocupada en demasiadas cosas y una mente adormecida.
No sigo, no me motiva, no encuentro el sentido a las palabras. Posiblemente, vuelva algún día. De momento, no.
De momento, nada.

La margarita dijo no

Filed under: Yo, mi me conmigo


Vivir en el desierto hace que te crees espejismos en torno a alguien. Cuando te recuperas, cuando puedes mirar a la realidad te das cuenta de que no era más que la sed la que te hacía querer creer.

La margarita dijo no.

September 9, 2007

Efecto temporal

Filed under: Yo, mi me conmigo

Llegué al piso y la habitación que ocupo desde febrero con una maleta que ha permanecido a la vista hasta que ha tenido que emigrar.
Ha estado allí ocupando un espacio en la inmensa habitación (casi es un minipiso tan famoso de los que se habla mucho por aquí) con la sensación de temporalidad que sigue sin abandonarme.
Me he ido acomodando a una independencia a medias por el hecho de compartir piso con otras personas. Independencia más bien porque no se ha creado un ambiente excesivamente íntimo. Hay respeto, algo de distancia, ganas de no tener problemas y cortas conversaciones. Me he ido adaptando y haciendo mío un espacio que a veces se han empeñado en recordarme que no era tan mío.
Y he visto desfilar dos compañeros de piso que han durado menos de lo que se esperaba en un principio. Ahora seremos tres chicas en el piso y toca reiniciar de nuevo una convivencia.
Ahora la maleta se ha ido y he ocupado su lugar con una pequeña mesita demasiado necesaria ya. Voy llenando esta amplio espacio poco a poco, de sueños, de objetos, de cosas, de libros, de papeles: poco a poco.

September 6, 2007

Una pequeña reseña

Filed under: Mirada vaga


Hubo una época, hace años, en que me dio por aficionarme a la música clásica y de rebote a la ópera escuchando por la radio alguna que otra. Hubo un tiempo en que la lírica bajó del escenario para acercarse a la gente. Sólo tengo un disco de arias operísticas cantadas por el protagonista del vídeo. Aquí canta Nessum Dorma. Yo me enamoré de un aria de la ópera “El joven Werther”: Una furtiva lagrima. Interpretada por él.

September 2, 2007

Deshojando…

Filed under: Mirada vaga

Y que el último petalo pueda decidir algo tan importante cómo la vida…
Llevo unos pocos días deshojándola lentamente, a ratos sí, a ratos no, insegura sin tenerlo claro, puede que todo sea producto de mi ilusión, de las ganas de que algo me salga bien, de encontrar a alguien que valga la pena, de que la historia sea “algo más”. Pero no puedo evitar ver los petalos cayendo en cada ocasión con un sí y con un no.
El martes disfruté de uno de esos momentos de duda en un local que seguramente frecuentaré en más ocasiones si se sigue dando la oportunidad de escuchar una voz y una guitarra cantando de forma cercana.
Ya es la segunda vez que fui y sí, reconozco que me impactó la canción “Margarita”, que explica la historia de una niña maltratada por su madre. Una chica que le pregunta porqué. Y la respuesta es simple: cogí una margarita para que me ayudara a decidir si abortaba o no: Salió no.

Bonitas letras. Buen ambiente. Genial guitarra. Restaurante pequeño (Santutxo) en una zona algo lejos del centro haciendo espacio con un numeroso grupo que se reunió alrededor de mi convocatoria.
Celebro que el hilo del laberinto me haya llevado hasta allí.