
Puede que un día alguien me mire a los ojos y vea en mi mirada el reflejo de su alma…
Puede ser
Una vez más…
Puede resultar desalentador, en serio. Puede resultar el empecinamiento de algunos en mostrar una fuerza frente a la razón. Es desesperante que a estas alturas, en este siglo, siga habiendo quien sólo puede vivir con y para la violencia. Y sin sentido. Porque no tiene sentido. Creo que tengo oportunidades y muchas ventajas, creo que gozo de una cierta libertad… siempre lo pensaré: si nos miraramos menos el ombligo y miraramos más al mundo… en serio: ¿de verdad importa tanto vivir en una zona más o menos independiente de un estado? Personalmente, me importa muchísimo más mirar a mundos en que al despertar no lo hacen en una mullida cama, con el despertador sonando, no pueden ponerse bajo la ducha, bajo el agua tibia, abrir la nevera, beber leche y escoger entre diferentes alimentos, tener todo al alcance de la mano… Las cosas básicas no son importantes para nosotros: las cosas básicas supone la frontera entre la vida y la muerte en otras zonas. Y llegar a la noche. Y sobrevivir a la noche. Y saber que no has muerto un día más…
Mientras sigamos mirándonos el ombligo habrá hambre, guerras, muerte… habrá violencia inútil e innecesaria… seguirá pasando lo que volvemos a revivir hoy, un mal broche para el año que se acaba. Ya no se anda más.
Macro-manifestación
*SABADO 23 DE DICIEMBRE A LAS 17:00 HORAS**,
EN TODA ESPAÑA
